Tutorías de idiomas
Usa iDroo como espacio de trabajo en vivo para clases de idiomas: marca textos, corrige frases, reúne expresiones útiles y deja la pizarra disponible para repasar.

El problema de la clase
Una clase de idiomas rara vez es solo conversación o solo una ficha. Un tutor puede empezar con un texto corto, detenerse en una frase, reunir palabras útiles y pedir al estudiante que use esa expresión en su propia respuesta.
Eso es difícil de hacer con claridad si la clase está repartida entre una videollamada, un documento compartido, mensajes de chat y notas separadas. iDroo da a la clase una página compartida donde profesor y estudiante pueden ver lo que se leyó, corrigió, practicó y dejó para la próxima vez.
Un flujo práctico de clase
La pizarra puede funcionar como un plan de clase ligero. Mantiene el texto visible mientras el profesor lo convierte en práctica de gramática, vocabulario y producción oral o escrita.
Pega o sube un texto breve, diálogo, extracto de tarea o párrafo del estudiante para que ambos trabajen con el mismo material.
Subraya expresiones de tiempo, rodea vocabulario nuevo, resalta conectores o añade un recordatorio breve junto a la frase.
Mantén visible el original, tacha el error exacto y pide al estudiante que escriba cerca una versión más clara.
Deja las expresiones útiles en la pizarra mientras el estudiante responde a una pregunta, explica su elección o practica una conversación breve.

Feedback de gramática y escritura
Los estudiantes suelen necesitar ver juntos la frase original y la corrección. Si el primer intento desaparece, la explicación se recuerda peor.
En una pizarra de iDroo, el tutor puede marcar la palabra exacta, escribir la versión corregida y dejar al lado una pequeña regla o recordatorio. Así el feedback gramatical se siente menos como una marca roja y más como una nota reutilizable para la siguiente frase.
Dónde encaja
Resalta expresiones clave, marca la frase que responde a una pregunta y mantén el contexto visible mientras se comenta el significado.
Corrige una línea, reescríbela cerca y pide al estudiante que cree una frase nueva con el mismo patrón.
Crea un pequeño banco de palabras durante la clase y rodea las que el estudiante debería reutilizar en su respuesta.
Mantén visibles preguntas, comienzos de frase y repreguntas mientras el estudiante habla.
Práctica oral
La práctica oral es más fácil cuando el estudiante puede mirar de reojo las palabras que intenta usar. La pizarra no tiene que estar llena. Una pregunta, unas cuantas palabras útiles y una estructura simple de respuesta suelen bastar.
Como el trabajo queda en la pizarra, el tutor puede volver a las mismas expresiones más tarde, añadir una tarea breve de escritura o dejar al estudiante un punto claro para repasar después de la clase.

Antes de probarlo
No. El mismo flujo de pizarra sirve para cualquier clase de idiomas donde el profesor quiera marcar texto, reunir vocabulario, corregir frases o apoyar la práctica oral.
Sí. Un tutor puede dejar espacio para reescribir, responder brevemente, poner un ejemplo de vocabulario o tomar notas de conversación, para que el estudiante participe en lugar de solo mirar.
Sí. Puedes llevar material visual a la pizarra y trabajar sobre él con resaltados, notas, correcciones e indicaciones de seguimiento.
La pizarra puede seguir disponible después de la sesión, lo que ayuda a los estudiantes a volver a frases corregidas, listas de expresiones e indicaciones de práctica antes de la siguiente clase.
Empieza con un texto corto o una frase del estudiante. Márcala en vivo, añade un banco de expresiones y deja que el estudiante continúe desde la misma pizarra.
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